
Gonzalo Paz
Bajo el seudónimo Gonzalo Paz, se esconde un aprendiz de escritor que adora la palabra trampantojo aplicada en multiples situaciones, por ejemplo, en la escritura, en la que un lector se cree que esta leyendo un relato de ficción cuando es la pura realidad la que le estalla en el rostro.
En este estado de cosas Gonzalo Paz empieza a redactar el borrador de lo que en principio pretende ser un libro pero que acompañará en paralelo a los contenidos de una revista multicontenidos cuyo autor será Vince Leman periodista free lance multifacético peresonaje aventurero y muy buenos amigos, separados por 7 años .
Prefacio
Por Vince Leman
Desde su mas temprana infancia Larc Livermoore demostró tener sobradas capacidades innatas para ejercer liderazgos de equipos de todo tipo y bajo cualquier situación. Nos estamos refiriendo a una persona con apenas 14 años en su bagaje vital y que ya se encontraba sometido a una exposición pública excesiva según la opinión de sus progenitores.
El siglo XX exhalaba sus últimos estertores dándose un último paseo por los Balcanes y el tan cacareado cambio climático dejo de serlo para convertirse en hecho real para consternación de todos .
Y de repente, de forma brusca Larc Livermoore, un muy joven concursante de multitud de programas de aventuras y de conocimientos, con un CI DE 250, desapareció de la escena pública , se fue sin ni siquiera despedirse. Los motivos de esta huida o desaparición fueron objeto de discusión dada la inmediatez con la que se desarollaron por parte de las autoridades competentes que se vieron en la obligación de convocar a los progenitores ya que Larc era menor de edad en el momento que se produjeron los hechos. Tras las oportunas declaraciones de los padres en sede judicial ,estos fueron exonerados de cualquier rastro de responsabilidad . Eso y la oportuna llamada de los padres a ciertas personas con determinadas facilidades para engrasar ciertos mecanismos sirvieron para que el expediente fuera debidamente relegado y el responsable de iniciar todo este circo mediático fuera invitado amablemente a trasladarse de forma permanente a un destino ,sin duda, mucho mas adecuado a su experiencia
Y de repente, demasiado abruptamente, Larc desapareció, se fue sin ni siquiera despedirse. Los motivos de esta huida son aun objeto de discusión por parte de las autoridades competentes que no tuvieron más remedio que citar a los padres de la criatura para ser debidamente informados sobre el estado de salud de nuestro jovén protagonista.Informaciones que al parecer resultaron ser lo suficientemente amplias para que los padres no tivieran que volver a las intalaciones judiciales, eso y la oportuna llamada el ministro responsable del ramo recordándo a sus subordinados que hasta aquí hemos llegado
De forma mas bien rápida la opinión pública se olvidó de Larc volviendo a sus habituales quehaceres ya que el siglo siguiente , el XXI pronto iba a reclamar su protagonismo sin tener que esperar demasiado.
El 11 de septiembre de 2001 un grupo de terroristas secuestró unos aviones comerciales repletos de pasajeros y hasta arriba de queroseno hacièndoles estrellarse contra unos icónicos edificios ,las Torres Gemelas del Word Trade Center en la ciudad de New York símbolos del poder económico militar de los Estados Unidos de Norteamérica obligándoles de paso al cierre de su espacio aereo, hecho sin precedente en toda la Historia.
Y sin solución de continuidad en Madrid, por si quedara alguién aburrido en España en el año 2004, los terroristas sustituyeron aviones por trenes, dejando en las vías y en los trenes cerca de 200 muertos, todo ello en nombre de su Dios, un tal Alá el grande y misericordioso .
A partir de ahí el siglo continuó de forma anodina , salvo los que observábamos los acontecimientos detenidamente, tuvimos que empezar a preocuparnos muy seriamente por la evolución de un virus que empezó de la nada y evolucionó de forma exponencial causando millones de muertos en todo el mundo. Corría por aquel entonces el año 2019 y nuestra pequeña criatura asesina fue bautizada con el nombre SARS-CoV-2.
El modo de vida de centenares de millones de habitantes cambió de la noche a la mañana , siendo invadidos por una epidemia de indiferencia y todo hay que decirlo de indolencia, lo que fue aprovechado para cercenar los avances democráticos que en muchos paises fueron conseguidos a base de duras luchas. La civilización que salió de esta pandemia fue otra distinta que eligió perder gran parte de su libertad a costa de su seguridad. No andaba muy desencaminado Benjamin Franklin cuando pronunció su frase «Todo aquel que pueda renunciar a parte de su libertad por algo de seguridad no se merece ni la una ni la otra.»
En este estado de cosas Gonzalo Paz empieza a redactar el borrador de lo que en principio pretende ser un libro pero que acompañará en paralelo a los contenidos de una revista multicontenidos cuyo autor será Vince Leman periodista free lance multifacético peresonaje aventurero
DE LAETOLI A LA CUANTICA
DE LAETOLI A LA CUANTICA

Cap.1 EL HOMBRE . SU OBRA, SU LEGADO, EL FUTURO
Vince Leman, un reportero freelance que se encontraba en Nueva York por motivos de trabajo durante estos días en los que estaba madurando desde hace algunos años la idea de reflejar, por escrito, sus vivencias y experiencias recogidas a lo largo de decenas y decenas de viajes a innumerables destinos del Artico al Antártico, de las selvas mas profundas de Papúa NUeva Guinea, pasando por la Selva amazónica mas profunda y las grutas mas infectas de la selva centroafricana hogar del virus Ebola. Su amigo Gonzalo, algo mayor que él , concretamente unos 7 años ,le había comunicado curiosamente hace algunos meses una idea parecida pero con el objetivo inicial de un libro teléfónicamente hace solamente algunos días al observar en una fotografía de una revista de viajes las huellas que en el rostro de Vince empezaba a mostrar el paso de los años. Hace ya cerca de 10 años que Vince y Gonzalo no se habían visto en persona pero si habíán mantenido frecuentes video conferencias que les permitían a ambos bromear sobre la crueldad del paso de los años y conversar sobre cualquier tema fuera este del pasado , del presente o del futuro.Vince y Gonzalo se citaron , por lo tanto para tener un encuentro a lo largo del sño proximi edel 2027
Esta era la primera vez tras los atentados del World Trade Center (11 de septiembre 2001)que Vince visitaba la ciudad y lo primero que hizo fue ir al lugar de los atentados. Evidentemente las Torres Gemelas no estaban y eso lastraba definitivamente, quizás de forma injusta , todo el conjunto,arquitectónico.
Al no encontrarse, Vince Leman, demasiado lejos del Museo de Historia Natural quiso visitarlo como impulsado por una nueva curiosidad que jamás había experimentado. Empezó a recorrer de forma parsimoniosa en la calle, todo lo despacio que te dejan andar en esta ciudad, y llego a la fachada principal. Una vez dentro de las instalaciones y recorriendo sin prisas las distintas exposiciones practicamente se dió de bruces contra el cartel de una de ellas titulada Las huellas de Laetoli. Sin dudarlo , con una excitación cada vez mas grande y sin entender nada de lo que le sucedía entró y vió un diorama que representaba unas pisadas claramente humanas.

«LAS HUELLAS DE LAETOLI» Descubiertas en Tanzania y datadas con una antigúedad de 3,6 millones de años. Son la prueba de un bipedismo ya muy evolucionado y forman parte de unos de los descubrimientos mas importantes de la paleontología demostrando que en esta época hace 3,6 millones de años y seguramente no pocos años màs ya existían homínidos que caminaban erguidos la totalidad , o al menos un parte del día. Los autores de estas huellas pertenecen los «AUSTRALOPITECUS AFARENSIS La popular y mediática Lucy también era una Australopitecus Afarensis

Entre las huellas de la imagen superior y la imagen inferior caben unos 4 millones de años. La huella inferior es de un Homo Sapiens, la especie a la que pertenecemos, y se realizó durante un viaje espacial a la Luna, único satélite que orbita al Planeta Tierra, nuestro hogar hasta que llegue el momento de abandonarlo .La huella pertenece a uno de los astronautas, Neil Amstrong, que fue el primer individuo de su especie que pisó la Luna. Esta huella es prácticamente eterna al no tener la Luna atmósfera